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Edificar un Nuevo Ser en la Era de Acuario

Es un hecho conocido que vivimos en la transición de la Era de Piscis a la Era de Acuario. La nueva Era trae consigo nuevos fenómenos. La Tierra, por así decirlo, se verá sin protección y expuesta a las influencias del espacio y a muchas fuerzas aún desconocidas de nuestra esfera planetaria.

Un poderoso campo magnético irradia hacia el interior de nuestra atmósfera, al que la humanidad reacciona con una profunda confusión. Los primeros indicios de esta revolución cósmica ya fueron anunciados en el año 1615 en el libro Confessio Fraternitatis R.C. (La Confesión de la Fraternidad Rosacruz). Este libro forma, junto a la Fama Fraternitatis R.C. (La Llamada de la Fraternidad Rosacruz) y Las Bodas Alquímicas de Cristián Rosacruz , la famosa trilogía atribuida a Johann Valentin Andreae.

Citando la Confessio, por ejemplo: "Pero en relación con Su Voluntad, Dios ya ha enviado por delante a mensajeros, estrellas que han aparecido en los signos Serpentarius y Cygnus, como señales verdaderamente grandes de Su poderosa Voluntad para instruirnos." De las constelaciones de la Serpiente y el Cisne irradian tres poderosos mensajeros de Dios. De la clásica sabiduría de la serpiente y de la pureza y el amor genuinos del símbolo del cisne emergen tres fuerzas sublimes: Urano (el renovador del corazón); Neptuno (el renovador de la cabeza); y Plutón (el realizador, el que avanza y destruye dinámicamente).

Si el hombre quiere escapar a la destrucción llevada a cabo por las fuerzas de Plutón, puede y debe reaccionar desde el interior a esa llamada y recorrer el magnífico camino que le indica la Fuerza de Cristo, el camino de la entrega del yo a la Rosa del Corazón.

Radiaciones hasta ahora desconocidas conmueven y penetran en la vida y en la conciencia de todo lo que existe en esta Tierra. El "Fuego de Cristo", en el sentido literal de la palabra, impregna progresivamente nuestra atmósfera a medida que el campo magnético natural se debilita. Las substancias que inhalamos ya se están modificando. Las enfermedades respiratorias están aumentando y tensiones tremendas, en combinación con estados de angustia casi insuperables, toman posesión cada vez de más personas. Las antiguas certezas se desvanecen con el antiguo campo magnético.

Este campo no es sólo una capa protectora, es al mismo tiempo una atmósfera en la que -gracias a la capacidad de proyección del pensamiento humano- se concentran los pensamientos, normas y valores creados por nosotros. En la terminología "gnóstica", ésta es la región de los eones y de los arcontes. Es una especie de memoria planetaria y en cierto modo, un reflejo del cerebro humano.

Esta antigua esfera magnética está disolviéndose, cediendo ante una fuerza totalmente diferente. Para la conciencia humana esto trae consigo numerosas conmociones, porque lo que se manifiesta arriba, se manifiesta abajo. Lo que se transforma arriba también se transforma abajo. Ello afecta a su conciencia. Esto, por supuesto, conlleva una reacción poderosa y también aquí se puede hablar de una época de transición, de un tiempo de crisis. La crisis es inminente e inevitable. ¡Estas cosas deben ocurrir!

Un anillo de fuego cósmico rodea a la Tierra y atraviesa la antigua capa con sus rayos ígneos, una nueva fuerza cósmica penetra el viejo orden de la naturaleza.

¿Nos encontrará esta nueva fuerza despiertos y completamente preparados? ¿Dispuestos a dejarlo todo atrás, dispuestos a renunciar a nuestra forma de pensar corriente? ¿Dispuestos a arrojar lejos de nosotros la coraza de la antigua conciencia del "yo"? ¿Somos capaces de reaccionar al impulso del nuevo círculo de fuego que se está creando alrededor de nuestra Tierra? ¿Con la Rosa del Corazón en nosotros? ¿Cuán intensa llegará a ser nuestra oposición?.

La corona que recibe el hombre que ha penetrado hasta el Templo del Conocimiento, es algo verdaderamente maravilloso. De hecho es objeto de la burla de los hombres que no comprenden y se aferran con todas sus fuerzas a la antigua vida. Pero aquellos que recorren el camino experimentan su fuerza llenos de asombro ; y para todos los que realmente saben, es una serena alegría.

Quien responde a la actividad de Acuario en el campo magnético de la Tierra con una elevación consciente en la nueva atmósfera, lleva la señal; es un hombre o una mujer de Acuario, un Ser Nuevo.